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Ruta de 3 días por Jaén con base en Úbeda

Si piensas en una escapada por Andalucía, es probable que Jaén no sea el primer destino que te venga a la cabeza. A nosotros tampoco. Sin embargo, esta ruta de 3 días por Jaén nos bastó para descubrir algunas de las visitas más sorprendentes que hemos hecho últimamente: desde una de las catedrales más impresionantes de España hasta unos baños árabes excepcionalmente conservados y una bóveda subterránea escondida bajo las calles de Cazorla.

Decidimos alojarnos los tres días en Úbeda y utilizarla como base para recorrer la zona. La experiencia no pudo salir mejor. Desde allí visitamos Jaén capital, recorrimos Úbeda y Baeza y dedicamos una jornada completa a la Sierra de Cazorla sin necesidad de cambiar de alojamiento ni perder tiempo haciendo y deshaciendo maletas.

En este artículo te contamos exactamente nuestra ruta de tres días, qué vimos en cada jornada, qué nos gustó más, qué nos decepcionó y cuáles son los cambios que haríamos si volviéramos a repetir el viaje.

Lo mejor y lo peor de nuestra ruta por Jaén

✅ Lo mejor❌ Lo peor
Catedral de JaénJudería de Jaén
Baños ÁrabesTrenes turísticos (Úbeda y Baeza)
Sinagoga del AguaPiscina del hotel
Cerrada del Utrero
Bóvedas del Cerezuelo

¿Dónde alojarse para recorrer esta zona de Jaén?

Si tu objetivo es visitar Jaén capital, Úbeda, Baeza y hacer alguna excursión a la Sierra de Cazorla, después de nuestra experiencia creemos que Úbeda es la mejor base posible: Baeza está a quince minutos en coche, Jaén capital a menos de una hora y Cazorla se visita perfectamente en una excursión de ida y vuelta. Además, su centro histórico monumental tiene mucho ambiente, y después de cada excursión siempre nos apetecía pasear por sus calles o cenar en alguna terraza con los edificios iluminados de fondo.

Nosotros nos alojamos en el Hotel Rosaleda de San Pedro, en pleno centro histórico, a pocos minutos andando de casi todo lo que queríamos ver. Tiene aparcamiento propio (útil en una ciudad de calles estrechas), aunque se accede mediante un ascensor para vehículos bastante estrecho en el que nuestro coche cabía justo. Las habitaciones nos parecieron cómodas y el desayuno, aunque pequeño, tenía variedad de sobra.

El único punto flojo fue la piscina, más bien una zona de refresco, bastante sucia por las palomas durante nuestra estancia. Si volviéramos a repetir esta ruta, probablemente volveríamos a elegir Úbeda como base.

Día 1: Jaén capital y llegada a Úbeda

Si solo vas a estar un día en la capital, aquí tienes nuestra ruta completa: Qué ver en Jaén en un día

Salimos de Madrid muy temprano para aprovechar al máximo el primer día del viaje. Después de desayunar por el camino, llegamos a Jaén sobre las 11 de la mañana y dejamos el coche en un aparcamiento situado junto a la Catedral, que fue nuestra primera visita.

Nada más llegar compramos la entrada combinada de las catedrales de Jaén y Baeza, con niños gratis y válida durante 7 días, una opción muy recomendable si piensas visitar ambas ciudades, ya que te permite organizar la ruta con flexibilidad sin tener que coincidir las dos visitas en el mismo día.

La visita comienza con una experiencia en 3D que ayuda a comprender mejor la historia y la arquitectura del templo. También entregan una audioguía, aunque sinceramente nos pareció bastante prescindible: mezcla algunos datos interesantes con largas explicaciones que terminan haciéndose pesadas. Nosotros disfrutamos mucho más leyendo los paneles informativos repartidos por el recorrido.

La Catedral de Jaén nos impresionó desde el primer momento. Nos llamó especialmente la atención algo que no esperábamos: los curiosos balcones de su fachada, que no son un simple elemento decorativo sino que tienen un origen muy concreto ligado a la reliquia que guarda el templo (te lo contamos con detalle en el artículo dedicado a Jaén).

Además de la fachada, pudimos recorrer espacios tan interesantes como la sacristía y la sala capitular. Uno de los puntos fuertes de la visita es la posibilidad de subir a las galerías superiores, desde donde se obtienen magníficas vistas tanto del interior como de la ciudad.

Tras la visita salimos a la Plaza de Santa María, uno de los rincones más monumentales de la ciudad. Allí se concentran varios edificios históricos como el Ayuntamiento, el Palacio Episcopal o la Casa del Reloj.

Continuamos caminando por la calle Maestra hasta llegar al refugio antiaéreo. Nuestra intención era visitarlo, pero lo encontramos cerrado. Desde allí nos dirigimos hacia la Judería de Jaén. Quizá aquí nos llevamos la mayor decepción de la jornada: habíamos leído en varias guías que era una visita imprescindible, pero la realidad es que actualmente apenas quedan elementos que permitan imaginar la importancia histórica que tuvo este barrio. Si el tiempo es limitado, creemos que se puede prescindir de esta visita sin remordimientos.

La situación cambió radicalmente al llegar a los Baños Árabes de Jaén, una de las grandes sorpresas de todo el viaje y, para nosotros, una de las visitas imprescindibles de la ciudad. Además, la entrada es gratuita. Los baños están excepcionalmente conservados y nos parecieron uno de los lugares más interesantes que vimos durante estos tres días en Jaén.

Después regresamos a la zona de la Catedral para comer y continuar la jornada.

Por la tarde cogimos el coche para subir al Castillo de Santa Catalina. Aunque el castillo se encontraba cerrado en ese momento, era algo que ya teníamos previsto: nuestra intención era recorrer a pie el entorno de la fortaleza hasta el Mirador de la Cruz, desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas de Jaén, con la Catedral elevándose sobre el casco urbano. Antes de marcharnos hicimos una parada para tomar un café en el Parador de Jaén.

Nuestra conclusión tras la visita fue que Jaén capital alberga dos lugares verdaderamente excepcionales, la Catedral y los Baños Árabes, pero más allá de ellos no encontramos suficientes atractivos como para dedicarle varios días completos. Precisamente por eso decidimos alojarnos en Úbeda.

Por la tarde llegamos al hotel de Úbeda y aprovechamos para descansar un rato. Al anochecer salimos a dar un primer paseo por el casco histórico de Úbeda, contemplando algunos de sus principales monumentos iluminados antes de regresar al hotel para cenar.

Día 2: Úbeda y Baeza, dos ciudades Patrimonio de la Humanidad

Puedes ver el detalle completo de esta jornada en Qué ver en Úbeda y Baeza en un día

Nuestra idea inicial para el segundo día era dedicar la mañana a Úbeda y la tarde a Baeza, utilizando los trenes turísticos de ambas ciudades. Sin embargo, los planes cambiaron en cuanto revisamos los horarios: al ser domingo, la Catedral de Baeza solo abría por la mañana, y además ya teníamos reservada la visita guiada a la Sinagoga del Agua de Úbeda a las diez. Tuvimos que reorganizar completamente la jornada.

Como viajábamos con niños madrugadores, no nos costó levantarnos pronto para aprovechar las primeras horas del día. Comenzamos paseando por la Plaza Primero de Mayo y continuamos hasta la impresionante Plaza Vázquez de Molina, uno de los conjuntos monumentales más espectaculares de Andalucía.

Alrededor de ella se concentran algunos de los edificios más importantes de Úbeda, entre ellos la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares y la Sacra Capilla del Salvador, que era una de las visitas que más ganas teníamos de hacer. Sin embargo, los domingos abre a las 12h y, para llegar a tiempo a Baeza, tuvimos que conformarnos con admirar su fachada desde el exterior. Fue una de las espinas que nos llevamos del viaje, y de hecho tampoco nos dio tiempo el resto de días.

A las diez en punto comenzó nuestra visita a la Sinagoga del Agua, uno de los lugares más interesantes que vimos durante nuestra estancia en Jaén. Solo puede visitarse mediante recorrido guiado, algo que en este caso es una ventaja porque ayuda mucho a comprender la sorprendente historia del lugar (te la contamos con más detalle en su artículo específico), y el guía hizo un trabajo excelente.

Tras terminar nos dirigimos a Baeza, situada a apenas quince minutos en coche. Aparcamos en un parking público muy económico junto al centro histórico y comenzamos la visita acercándonos al Palacio de Jabalquinto, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, cuyo patio renacentista pudimos visitar. Cruzando la calle está la Iglesia de Santa Cruz, uno de los pocos templos románicos que se conservan en Andalucía.

Desde allí continuamos hasta la Plaza de Santa María, con su fuente, y la Catedral de Baeza, cuya visita utiliza un sistema similar al de la Catedral de Jaén, con unas gafas 3D incluidas. Aunque no resulta tan impactante como la de Jaén, sí encontramos algunos aspectos que nos gustaron más, especialmente su claustro y la posibilidad de subir a la torre. La ascensión requiere cierto esfuerzo por las escaleras, pero las vistas compensan completamente la subida. Eso sí, si coincides con las campanadas del mediodía, procura no estar demasiado cerca de las campanas porque el estruendo puede ser considerable.

Después nos acercamos a la Plaza de los Leones para montar en el tren turístico. Aquí llegó una de las primeras decepciones del día: aunque existía un horario anunciado, tuvimos que esperar a que llegara suficiente gente para que el recorrido resultara rentable. Podemos entender la lógica empresarial detrás de esta decisión, pero desde el punto de vista del visitante resulta bastante frustrante si has organizado el día contando con ese horario.

Una vez iniciado el recorrido, las explicaciones fueron correctas, pero buena parte del trayecto transcurrió por zonas residenciales con escaso interés turístico. Si volviéramos a Baeza, probablemente recorreríamos la ciudad a pie y prescindiríamos del tren.

Tras finalizar la visita fuimos hasta la Plaza de la Constitución, donde comimos en un restaurante que nos sorprendió muy gratamente. Después dimos un paseo hasta el Mirador de las Murallas, con bonitas vistas del mar de olivos que rodea la ciudad.

A media tarde regresamos a Úbeda para descansar un rato en el hotel antes de continuar con la segunda parte de la jornada. Más tarde nos acercamos al mirador que se asoma al inmenso mar de olivos del valle del Guadalquivir, desde donde en días despejados también se distingue la Sierra de Cazorla.

A continuación probamos también el tren turístico de Úbeda. La experiencia fue incluso menos satisfactoria que la de Baeza: de nuevo tuvimos que esperar hasta que hubiera suficientes viajeros y, además, muchas de las calles más monumentales son demasiado estrechas para el paso del tren, por lo que termina circulando por zonas menos interesantes. Sí permite llegar a lugares algo más alejados del centro, como el Hospital de Santiago o algunos tramos de muralla, pero las explicaciones nos parecieron bastante superficiales. Tampoco repetiríamos esta actividad.

Terminamos el día paseando por la Plaza de Andalucía, donde confluyen la ciudad histórica y la más moderna, y regresamos al hotel a cenar y descansar antes de la excursión a la Sierra de Cazorla que nos esperaba al día siguiente.

Día 3: Sierra de Cazorla y las sorprendentes bóvedas del río Cerezuelo

Ampliamos toda esta jornada, con más rutas y consejos prácticos: Qué ver en Cazorla y alrededores en un día

Reservamos nuestro último día en Jaén para conocer una pequeña parte de la Sierra de Cazorla. La idea era combinar una ruta sencilla de senderismo por la mañana con la visita al pueblo de Cazorla después. Como las previsiones anunciaban bastante calor, decidimos madrugar y realizar primero la caminata.

Entre las muchas rutas que ofrece el parque natural elegimos la Cerrada del Utrero, una de las más populares y también una de las más accesibles: apenas dos kilómetros, perfectos para quienes viajan con niños o simplemente quieren disfrutar de la naturaleza sin afrontar grandes desniveles. Aunque en verano la conocida Cascada de Linarejos suele llevar muy poca agua o incluso estar completamente seca, como nos pasó a nosotros, el recorrido sigue mereciendo mucho la pena por los paisajes que atraviesa. De hecho, fue una de las experiencias que más disfrutamos de todo el viaje.

Tras finalizar la ruta continuamos en coche realizando varias paradas panorámicas. La primera fue el Mirador de las Palomas, desde donde se obtienen unas vistas impresionantes de la sierra y tuvimos la suerte de observar varios buitres planeando sobre los barrancos. Poco después paramos en otro punto de la carretera desde el que se veía perfectamente La Iruela y su castillo, encaramado sobre la roca.

Nuestro siguiente destino fue Cazorla. Aparcamos cerca del centro histórico y nos dirigimos rápidamente hacia las ruinas de la Iglesia de Santa María, con un objetivo muy concreto: llegar antes de la una del mediodía para participar en la última visita guiada del día a las Bóvedas del río Cerezuelo. Conviene tener en cuenta que los lunes esta última visita solo se ofrece en verano, así que merece la pena confirmar el horario antes de planificar el día.

Habíamos leído buenas opiniones sobre esta visita, pero la realidad superó completamente nuestras expectativas. Nos contaron por qué fue necesario construir esta enorme bóveda de piedra bajo el casco urbano (una historia que merece su propio artículo), pero lo realmente impresionante llega cuando se accede al interior de esa gigantesca estructura. Caminar por la bóveda mientras el guía explica su historia fue una experiencia fascinante y, sin duda, uno de los rincones más sorprendentes de toda la provincia.

Tras finalizar el recorrido nos acercamos al Mirador Balcón de Zabaleta, con magníficas vistas del Castillo de la Yedra dominando la localidad, antes de ir a comer.

Nos habría gustado acercarnos hasta el Nacimiento del Guadalquivir, pero finalmente descartamos la idea porque el acceso requiere varios kilómetros de pista forestal y nuestro coche era demasiado bajo para afrontarlo con tranquilidad. Fue una de esas visitas pendientes que tendremos que dejar para una futura escapada.

Después de comer regresamos a Úbeda para descansar y disfrutar de nuestras últimas horas en la ciudad. Por la tarde paseamos por la zona comercial que rodea la Plaza de Andalucía, cenamos tranquilamente y aprovechamos para recorrer una vez más el casco histórico iluminado, viendo entre otros lugares la casa natal de Joaquín Sabina.

Al día siguiente tocaba abandonar la provincia de Jaén, poniendo fin a una escapada que nos permitió descubrir una provincia mucho más variada de lo que imaginábamos antes de partir.

¿Merece la pena esta ruta de 3 días por Jaén?

La Catedral de Jaén fue probablemente el monumento que más nos impresionó, pero las mayores sorpresas llegaron donde menos lo esperábamos: los Baños Árabes de Jaén, la Sinagoga del Agua de Úbeda y las bóvedas del río Cerezuelo en Cazorla se convirtieron en algunas de las experiencias más originales de todo el viaje.

Por otro lado, no todo nos convenció por igual. La Judería de Jaén nos dejó algo indiferentes y los trenes turísticos de Úbeda y Baeza no estuvieron a la altura de las expectativas: son experiencias prescindibles si dispones de tiempo para recorrer ambas ciudades a pie.

Si volviéramos a organizar el viaje repetiríamos una decisión sin dudarlo: utilizar Úbeda como base para recorrer la zona. Nos quedaron algunos lugares pendientes, especialmente el Nacimiento del Guadalquivir y la Sacra Capilla del Salvador, así que sabemos que volveremos.

Pero si tenemos que quedarnos con una idea de esta ruta de 3 días por Jaén, es esta: creíamos que Jaén iba a ser la excusa para visitar Úbeda, Baeza y Cazorla; al final fue la provincia en su conjunto la que terminó conquistándonos.

Consejos prácticos para organizar esta ruta

  • Revisa los horarios antes de fijar el orden de los días. Fue un cambio de horario (la Catedral de Baeza en domingo) lo que nos obligó a reorganizar toda la jornada; en los artículos específicos de cada destino tienes el detalle de horarios y reservas.
  • No te fíes de las listas de «imprescindibles» genéricas: no te preocupes por dejarte la Judería de Jaén o los trenes turísticos.
  • Deja alguna excusa para volver. A nosotros nos quedaron pendientes el Nacimiento del Guadalquivir y la Sacra Capilla del Salvador.

Preguntas frecuentes sobre esta ruta de 3 días por Jaén

¿Cuántos días hacen falta para visitar Jaén? Con una ruta de 3 días por Jaén puedes conocer con calma la capital, Úbeda, Baeza y hacer una excursión a la Sierra de Cazorla, tal y como te contamos en este artículo. Con más días puedes conocer más en profundidad la sierra.

¿Es mejor alojarse en Úbeda o en Baeza? Creemos que Úbeda es la mejor opción: tiene más oferta hotelera y gastronómica, un casco histórico muy animado y una ubicación excelente para recorrer toda la zona.

¿Merece la pena visitar Jaén capital? Sí, sobre todo por la Catedral y los Baños Árabes, aunque con un día es más que suficiente.

¿Merecen la pena los trenes turísticos de Úbeda y Baeza? En nuestra opinión, no: ambas ciudades se disfrutan mejor caminando.

¿Se puede hacer esta ruta con niños? Sí, la hicimos en familia sin ningún problema. La mayoría de las visitas son cómodas y la ruta de la Cerrada del Utrero es sencilla y apta para niños.

Lugares que Visitar