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Qué ver en Cazorla y alrededores en un día: nuestra ruta por la puerta de la Sierra de Cazorla

Después de dos jornadas recorriendo ciudades monumentales, el tercer día de nuestra ruta por Jaén nos llevó a un lugar completamente diferente. Cambiamos catedrales, palacios y plazas renacentistas por montañas, bosques y miradores. Y sinceramente, fue la mejor forma posible de terminar el viaje.

La jornada comenzó en plena Sierra de Cazorla, recorriendo la Cerrada del Utrero antes de que el calor apretara, aunque en este artículo hemos preferido explicar primero el pueblo y después sus alrededores, para que te resulte más fácil de consultar.

Cazorla llegaba con la vitola de ser uno de los rincones más bonitos de la provincia. Y no defraudó: entre el pueblo y la Sierra que lo rodea, nos llevamos algunas de las sorpresas más grandes de todo el viaje, como las Bóvedas del Río Cerezuelo o la Cerrada del Utrero.

En esta guía te contamos exactamente qué vimos, qué nos sorprendió, qué se nos quedó pendiente y cómo organizar tú también un día completo entre Cazorla y su entorno más cercano.

Lo mejor y lo peor de nuestra jornada

✅ Lo mejor

  • Bóvedas del Río Cerezuelo
  • Castillo de la Yedra (aunque sea desde fuera)
  • Cerrada del Utrero
  • Mirador de las Palomas
  • La Iruela

❌ Lo que menos nos convenció

  • El complicado aparcamiento en el centro
  • Los horarios tan limitados de las Bóvedas del Río Cerezuelo
  • No haber llegado al Nacimiento del Guadalquivir

Un apunte antes de seguir: nosotros madrugamos e hicimos primero la ruta de senderismo, precisamente porque en verano el calor aprieta pronto en la Sierra. Sin embargo, en esta guía vamos a organizar el contenido primero por Cazorla, el pueblo, y después por sus alrededores, para que te resulte más fácil de consultar si solo te interesa una de las dos partes. Si vas en una época calurosa, nuestro consejo es que sigas el orden del itinerario y no el del artículo: la ruta primero, el pueblo después.

Dónde aparcar en Cazorla

Este es un punto que conviene tener muy en cuenta antes de organizar el día, porque fue justo donde encontramos más complicaciones de toda la jornada.

Al contrario de lo que pasaba en Úbeda o Baeza, en Cazorla no se puede acceder en coche al centro histórico: las calles que rodean el Castillo de la Yedra, la Plaza de Santa María y las Bóvedas del Río Cerezuelo son demasiado estrechas, empinadas y, en buena parte, peatonales. Lo normal es dejar el coche en alguna de las zonas de aparcamiento habilitadas en la parte baja o en el borde del pueblo y subir andando el resto, algo que conviene asumir desde el principio para no perder tiempo intentando acercarte más de la cuenta.

Nosotros tardamos más de lo esperado en encontrar sitio, precisamente por intentar aproximarnos demasiado al casco histórico. Nuestro consejo es justo el contrario: en cuanto veas una zona de aparcamiento a la entrada del pueblo, aparca ahí sin darle más vueltas y sube caminando. El pueblo tampoco es tan grande y, además, esa subida a pie ya forma parte de la propia visita, con el castillo apareciendo poco a poco sobre los tejados.

Cazorla, mucho más que un pueblo bonito

La entrada a Cazorla ya deja claro por dónde van los tiros. El pueblo se extiende a los pies de la Sierra, con el Castillo de la Yedra dominando el conjunto desde lo alto de un peñasco. Es una de esas estampas que reconoces al momento, aunque sea la primera vez que la ves en persona.

Cazorla fue durante siglos cabecera del Adelantamiento de Cazorla, un señorío que la Corona de Castilla encomendó al Arzobispado de Toledo a partir del siglo XIV, lo que explica buena parte de su peso histórico en la comarca. Hoy es, sobre todo, la puerta de entrada al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, el más extenso de España, pero el propio pueblo tiene patrimonio de sobra como para dedicarle unas horas antes de meterte en la Sierra.

Castillo de la Yedra

El Castillo de la Yedra es, junto con las Bóvedas del Cerezuelo, la imagen más reconocible de Cazorla. Se levanta sobre un antiguo castillo árabe que, a su vez, ocupaba los restos de una fortaleza romana, y fue reconstruido en su forma actual por el arzobispo Carrillo tras la conquista cristiana. Fernando III lo tomó en 1232.

Tenemos que ser honestos: nosotros no llegamos a subir hasta él. Con el calor que ya hacía a esas horas, decidimos priorizar el resto del pueblo y dejarlo para una próxima visita. Aun así, mereció la pena verlo de cerca desde el Balcón de Zabaleta, y por lo que hemos leído, es una visita muy recomendable: hoy alberga el Museo de Artes y Costumbres Populares del Alto Guadalquivir, con una sección de historia en la Torre del Homenaje (armaduras, tapices flamencos, mobiliario de los siglos XVI-XVIII) y otra de artes populares con aperos agrícolas, maquetas de molinos de aceite y una cocina tradicional recreada. Conviene tener en cuenta que suele cerrar los domingos por la tarde y los lunes.

Si nosotros repetimos la visita, esta será la primera parada del día, con más tiempo por delante y antes de que apriete el calor.

Las Bóvedas del Río Cerezuelo

Si tuviéramos que elegir una sola visita de todo el día, sería esta.

Las Bóvedas del Río Cerezuelo son, probablemente, lo más característico de Cazorla y también lo más desconocido para quien no ha estado antes en el pueblo. Se trata de una enorme estructura de piedra construida en el siglo XVI para canalizar el río bajo el propio casco urbano, permitiendo así que Cazorla pudiera crecer sobre él sin quedar limitada por su cauce.

Descubrimos su existencia casi por casualidad, leyendo sobre qué ver en el pueblo antes del viaje, y enseguida entendimos que era una visita que no nos podíamos perder. Solo puede hacerse mediante visita guiada, con un número limitado de pases al día, y la última suele ser antes de la una del mediodía; además, los lunes solo se ofrece en verano. Es, sin duda, el dato práctico más importante de todo este artículo: si no organizas bien los horarios, puedes quedarte sin poder entrar.

La visita empieza junto a las ruinas de la Iglesia de Santa María, con una explicación sobre por qué el templo quedó destruido y sobre el porqué de esta obra de ingeniería bajo sus pies. Pero lo verdaderamente impresionante llega al acceder al interior de la propia bóveda: caminar por esa estructura de piedra, con el guía explicando su historia, fue una de las experiencias más originales de todo nuestro viaje por Jaén.

Plaza de Santa María y las ruinas de la iglesia

Junto a la entrada de las Bóvedas se encuentran las ruinas de la que fue la Iglesia de Santa María, en la plaza del mismo nombre.

El templo, de estilo renacentista, se construyó precisamente sobre el cauce del río Cerezuelo, que ya entonces discurría canalizado bajo esa gran bóveda de piedra. El problema llegó con unas lluvias especialmente fuertes: la bóveda se taponó, incapaz de dar salida a todo el caudal, y el agua acabó saltando por encima, arrasando la iglesia que tenía justo encima. Sus restos, hoy consolidados como ruinas, y la fuente del Cañico que hay junto a ellas conservan todavía el aire de lo que fue uno de los templos más importantes del pueblo.

Es un buen lugar para detenerse unos minutos antes o después de la visita a las Bóvedas, ya que ambas se entienden mucho mejor juntas: una es la causa, la otra la consecuencia.

Balcón de Zabaleta

Muy cerca de allí, subiendo unos minutos por el pueblo, se encuentra el Balcón de Zabaleta, uno de los miradores más conocidos de Cazorla.

Es una parada breve, pero muy recomendable como complemento del paseo por el centro: desde aquí se obtienen las mejores vistas de conjunto del Castillo de la Yedra, con la Sierra asomando al fondo. Fue, de hecho, el lugar desde el que nosotros vimos el castillo más de cerca, ya que no llegamos a subir hasta él.

La Iruela, la gran sorpresa que merece más tiempo del que le dimos

Si hay un lugar al que sentimos que no dedicamos el tiempo que merecía fue La Iruela. A pocos minutos de Cazorla, casi pegado al pueblo, se distingue el perfil de La Iruela y su castillo, encaramado sobre un peñón conocido como El Picacho.

Nosotros lo vimos de lejos, desde la carretera, en una parada rápida de camino a Cazorla, y fue suficiente para darnos cuenta de que le hicimos poca justicia. Se trata de un castillo de origen almohade del siglo XII, ampliado después por los cristianos y vinculado, según algunas fuentes, a la Orden del Temple. A sus pies se conservan las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo de Silos, del siglo XVI y vinculada al círculo de Andrés de Vandelvira, el mismo arquitecto que dejó su huella en Úbeda y Baeza. Subir hasta la torre del homenaje ofrece, según cuentan, una panorámica de 360 grados sobre el valle del Guadalquivir.

Si volviéramos a hacer esta ruta, dedicaríamos al menos una hora a subir hasta el castillo y recorrer las calles empinadas de este pueblo, en lugar de limitarnos a verlo desde la carretera como hicimos nosotros.

Los alrededores de Cazorla: la puerta de la Sierra

Después de conocer el pueblo, la otra mitad de la jornada la dedicamos a lo que da nombre a todo este entorno: la Sierra de Cazorla.

Cerrada del Utrero

De todas las rutas de senderismo que ofrece el parque natural, elegimos la Cerrada del Utrero, y fue de lo mejor de todo el viaje.

Es un recorrido corto, de apenas dos kilómetros, perfecto tanto si viajas con niños como si simplemente quieres disfrutar de la naturaleza sin afrontar grandes desniveles. La ruta comienza bajando unas escaleras hasta una pequeña presa y continúa después por un sendero ancho y cómodo junto al río Guadalquivir, en uno de sus primeros tramos tras nacer en la Sierra. Desde aquí se puede ver también la Cascada de Linarejos, aunque en los meses de verano suele llevar muy poca agua o estar completamente seca, como nos ocurrió a nosotros.

Aun así, el entorno por el que discurre la ruta es tan bonito que mereció la pena igualmente. Si tuviéramos que recomendar una sola actividad de toda la Sierra de Cazorla para alguien con poco tiempo, sería esta.

Mirador de las Palomas

Después de la ruta, ya en coche, hicimos una parada en el Mirador de las Palomas, y fue otro de los grandes aciertos del día.

Desde aquí se obtienen unas vistas espectaculares sobre los barrancos y las paredes rocosas de la Sierra, un entorno que sirve de refugio a distintas aves rapaces. Nosotros tuvimos la suerte de ver varios buitres planeando muy cerca del mirador, lo que hizo la parada todavía más memorable.

El Nacimiento del Guadalquivir y otras cuentas pendientes en la Sierra

Nos habría gustado acercarnos hasta el Nacimiento del Guadalquivir, el punto donde arranca uno de los ríos más importantes de España, pero finalmente descartamos la idea porque el acceso final requiere recorrer varios kilómetros de pista forestal y nuestro coche era demasiado bajo para afrontarla con tranquilidad.

Es una de las visitas pendientes que nos llevamos de este viaje, junto con otros dos lugares que, si dispones de más tiempo del que tuvimos nosotros, merece la pena valorar: el Centro de Interpretación de la Torre del Vinagre, un punto de información sobre el parque natural situado bastante más al norte, ya de camino hacia el Nacimiento, y el Embalse del Tranco, el primer gran pantano que regula las aguas del Guadalquivir y donde es posible hacer kayak o, a final del verano, presenciar la berrea del ciervo en sus orillas.

Los tres quedan bastante más lejos del pueblo que el resto de puntos de este artículo, así que solo tienen sentido si vas a dedicar más de un día a la Sierra de Cazorla.

Qué haríamos diferente si volviéramos

  • Salir todavía antes, para tener más margen de tiempo en la Sierra.
  • Subir al Castillo de la Yedra, en lugar de verlo solo desde el Balcón de Zabaleta.
  • Dedicar al menos una hora a La Iruela, en vez de verla de pasada desde la carretera.
  • Comprobar con más antelación los horarios de las Bóvedas del Río Cerezuelo.
  • Intentar llegar al Nacimiento del Guadalquivir, aunque sea dejando el coche antes de la pista forestal.

Nuestro veredicto rápido

  • ✅ Si solo tienes unas horas 👉 Cazorla pueblo
  • ✅ Si te gusta caminar 👉 Cerrada del Utrero
  • ✅ Si tienes un día completo 👉 pueblo + Sierra
  • ✅ Si tienes dos días 👉 añade Torre del Vinagre, Tranco y Nacimiento del Guadalquivir

¿Merece la pena visitar Cazorla en un día?

Sí, sin ninguna duda, aunque con un matiz importante.

Un día permite conocer Cazorla, el pueblo, con calma: el Castillo de la Yedra, las Bóvedas del Río Cerezuelo, las ruinas de Santa María y algún mirador. Pero no permite conocer la Sierra de Cazorla, que es un espacio protegido enorme, el más grande de España, con decenas de rutas, miradores y rincones que necesitarían varios días para explorarse con calma.

Nosotros nos quedamos con la sensación de haber hecho una excelente introducción tanto al pueblo como a la Sierra, pero también con ganas de volver para profundizar en la segunda parte. Si tuviéramos que resumirlo en una frase, sería esta: un día permite conocer Cazorla, pero no la Sierra de Cazorla.

Con esta jornada terminamos <!– ENLACE INTERNO: hub «Ruta de 3 días por Jaén con base en Úbeda» –> nuestra ruta de 3 días por Jaén; si te lo perdiste, aquí puedes ver los dos días anteriores en <!– ENLACE INTERNO: «Qué ver en Jaén en un día» –> Jaén capital y en <!– ENLACE INTERNO: «Qué ver en Úbeda y Baeza en un día» –> Úbeda y Baeza.

Consejos prácticos para visitar Cazorla en un día

  • Reserva con antelación la visita a las Bóvedas del Río Cerezuelo y confirma el horario, especialmente si viajas un lunes.
  • Si vas en verano, haz primero la Cerrada del Utrero, a primera hora, y deja el pueblo para después, cuando ya empiece a apretar el calor.
  • No pierdas tiempo buscando aparcamiento justo en el centro: si no encuentras sitio a la primera, es más rápido aparcar algo más lejos y terminar el trayecto caminando.
  • Dedica más tiempo del que le dimos nosotros a La Iruela y al Castillo de la Yedra si te interesa la historia y la arquitectura.
  • Si vas a ir al Nacimiento del Guadalquivir, comprueba antes el estado de la pista forestal y el tipo de vehículo que necesitas.

Preguntas frecuentes sobre Cazorla

¿Cuánto tiempo se necesita para ver Cazorla? Un día completo permite conocer con calma el pueblo y hacer alguna ruta corta en la Sierra, como la Cerrada del Utrero. Para explorar la Sierra de Cazorla con más profundidad harían falta varios días.

¿Merece la pena la Cerrada del Utrero? Para nosotros sí, sin ninguna duda. Es una ruta corta y sencilla, apta para toda la familia, y fue una de las mejores experiencias de todo nuestro viaje por Jaén.

¿Qué son las Bóvedas del Río Cerezuelo? Una gran estructura de piedra construida en el siglo XVI para canalizar el río Cerezuelo bajo el casco urbano de Cazorla. Solo puede visitarse de forma guiada y es, junto con la Cerrada del Utrero, la visita que más nos sorprendió de todo el día.

¿Dónde aparcar en Cazorla? El centro histórico tiene calles estrechas y con pendiente, así que el aparcamiento junto a los monumentos principales puede complicarse a media mañana. Si no encuentras sitio, es más práctico aparcar algo más alejado y caminar el último tramo.

¿Merece la pena visitar La Iruela? Por lo que hemos leído, sí, y probablemente más de lo que nosotros le dedicamos. Su castillo ofrece vistas de 360 grados sobre el valle del Guadalquivir y el conjunto, con las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo de Silos a sus pies, es uno de los más llamativos de la provincia.

¿Se puede visitar Cazorla con niños? Sí. La Cerrada del Utrero es una ruta sencilla y corta, muy adecuada para ir en familia, y el propio pueblo se recorre bien caminando, aunque conviene llevar calzado cómodo por las cuestas.

¿Qué es mejor, Cazorla o la Sierra de Cazorla? No son alternativas, sino dos partes de la misma visita: el pueblo se puede conocer bien en una mañana, mientras que la Sierra es un espacio natural mucho más amplio que merece, como mínimo, media jornada aparte.

¿Merece la pena ir al Nacimiento del Guadalquivir? No podemos responder desde la experiencia, ya que fue una de las visitas que se nos quedaron pendientes por el mal estado de la pista de acceso. Es, junto con la Torre del Vinagre y el Embalse del Tranco, una de las primeras cosas que haríamos si volvemos a la Sierra de Cazorla.

Lugares que Visitar