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Viaje a Cantabria en 6 días: ruta en coche con niños (lo que repetiríamos y lo que no)

Hicimos esta ruta de 6 días por Cantabria en coche en el verano de 2021, tras más de un año de pandemia que prácticamente impidió viajar, con nuestros dos hijos de 5 y 7 años. Salimos de Madrid, dormimos en un hotel junto a Santander y recorrimos Cabárceno, Liérganes, la Península de la Magdalena, Bárcena Mayor, la Costa Quebrada y el nacimiento del Ebro. Justo debajo tienes nuestras conclusiones: lo que recomendamos, lo que cambiaríamos y lo que no repetiríamos.

Nuestra valoración rápida, después de dos viajes a Cantabria (2013 y 2021)

Si hoy tuviéramos que organizar una semana por la región, estos son los cuatro lugares que no nos perderíamos.

No nos lo perderíamos

  • Bárcena Mayor, a primera hora.
  • La Costa Quebrada.
  • Castro Urdiales, la villa que más nos gustó de la costa oriental. No aparece en este diario porque ya la habíamos visitado en 2013.
  • Cabárceno con niños.

🔄 Lo haríamos diferente

  • Cambiar la tarde en Puente Viesgo por un día completo por los Valles Pasiegos.
  • Dormir alguna noche en Santander capital.

Lo tenemos pendiente

  • El Museo de Altamira, la cueva de El Soplao y la ruta completa de los Valles Pasiegos.

No repetiríamos

  • Fontibre. Con verlo una vez basta.

Era nuestra segunda visita a Cantabria y por eso aquí no aparecen los lugares que recomiendan todas las guías, como Comillas, Santillana del Mar o Castro Urdiales. Ya los conocíamos: están en nuestro diario de Cantabria y Euskadi de 2013 y en la ruta por Cantabria en 3, 4, 5 o 7 días. Si es tu primera visita, empieza por esa ruta; si ya has estado o viajas con niños, aquí te contamos cómo lo hicimos nosotros.

Itinerario de 6 días por Cantabria en coche

DíaQué hicimosCómo fue con niños¿Lo repetiríamos?
Día 1De Madrid a Cantabria, con parada en FrómistaLa esclusa del Canal de Castilla; piscina y minidisco del hotel
Día 2Parque de Cabárceno (5 horas) y cena en SantanderLos niños disfrutaron; montamos en los teleféricos
Día 3Liérganes, Península de la Magdalena y playas de LiencresEl parque infantil de la Magdalena fue lo que más les gustó
Día 4Bárcena Mayor (de las 10:00 a las 13:00 aprox.), comida en San Vicente de la Barquera, tarde en La Cueva y Puente ViesgoTarde con los hijos de una amigaSí, pero cambiaríamos la tarde de Puente Viesgo por un día completo por los Valles Pasiegos
Día 5Paseo en barco por la bahía de Santander (1 hora aprox.) y Costa Quebrada (Arnía y Covachos)Sendero junto al acantilado: hay que ir con cuidado
Día 6Nacimiento del Ebro en Fontibre y vuelta a casaPaseo tranquilo por el bosqueNo: con verlo una vez basta

Mapa de la ruta

Este es el recorrido completo, con los puntos de cada día:

La preparación del viaje

Este viaje fue en el verano de 2021 y lo contamos tal y como fue, con las particularidades de aquella época, que hoy ya no existen: ahora hay normalidad. Cuando viajamos por España vamos siempre en nuestro propio coche, por la libertad que da para hacer excursiones, y reservamos el alojamiento en hoteles.com, donde se pueden conseguir noches gratis. Esta vez lo hicimos con muy poca antelación, porque en plena pandemia lo mejor era no hacer planes con mucha antelación por si luego no se podían cumplir.

Por eso tuvimos poco donde elegir, pero el hotel fue un gran acierto: el Aparthotel Dunas de Liencres, muy cerca de Santander, en una zona tranquila junto a la autopista. Nos encantó su situación, que queda bien tanto para ir a oriente como a occidente, su programa de ocio infantil y su inmensa piscina.

Eso sí, el buffet del desayuno era asistido, un formato que no nos gusta nada, pero era lo que tocaba en aquellos tiempos. Repetiríamos este hotel por su ubicación, aunque alguna vez nos gustaría dormir en el centro de Santander para disfrutar de la ciudad a cualquier hora. Eso sí, es más caro.

Día 1. De camino a Cantabria. Parada en Frómista

Por fin llegaba el día. Salimos de Madrid rumbo al norte con la intención de llegar a mediodía a Frómista, una de las localidades más bonitas de la provincia de Palencia, que está repleta de monumentos románicos.

En Frómista se encuentra la Iglesia de San Martín de Tours, del siglo XI y uno de los mayores ejemplos del románico europeo. También merecen la visita la Iglesia de San Pedro y la esclusa cuádruple del Canal de Castilla, junto a un tramo del Camino de Santiago. Es un lugar perfecto para que los niños entiendan la importancia del canal en su época y cómo funciona una esclusa.

Después continuamos hasta Cantabria y nuestro hotel, donde pasamos el resto de la tarde en la piscina y en la minidisco de la animación, que los niños disfrutaron como nadie.

Día 2. El Parque de Cabárceno

Dedicamos el segundo día al Parque de la Naturaleza de Cabárceno, muy recomendable no solo para niños, sino para cualquier adulto. Los animales viven en semilibertad, en recintos enormes que recrean su hábitat, y no se parece a un zoo tradicional.

El Parque de Cabárceno es gigantesco, así que se visita en coche. Se entra por unas taquillas en las que no hace falta bajarse del coche y, dentro, hay distintos aparcamientos desde los que ir a ver a los animales. Solo en la zona de Fauna Ibérica no puedes bajarte del coche: allí los monos de Gibraltar y los ciervos campan a sus anchas e incluso cruzan la carretera. Otro gran atractivo son los teleféricos, que permiten ver a los animales desde otro punto de vista.

Nosotros estuvimos 5 horas, desde la apertura hasta después de comer, y nos dio tiempo a todo: paramos en todas las zonas y montamos en los teleféricos. Se puede pasar allí el día entero si te entretienes más. Recomendamos recorrer el parque en coche y terminar con el teleférico. Para comer, puedes llevarte tu propia comida, porque hay numerosos merenderos, o ir a alguno de sus restaurantes.

Terminamos el día cenando en el centro de Santander y paseando por los alrededores de la Plaza del Pombo. Si quieres más ideas para esa ciudad, las tienes en Qué ver en Santander en 1, 2 o 3 días.

Cómo encaja Cabárceno en una ruta según tus días: Parque de Cabárceno, en nuestra ruta por días.

Cantabria - Parque Cabárceno

Día 3. Liérganes y la Península de la Magdalena

Tras un buen desayuno fuimos a Liérganes, uno de los municipios de los Valles Pasiegos y catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España. Y desde luego lo es.

Aparcamos, cruzamos el río Miera y fuimos al Ecomuseo Fluviarium, que explica la flora y la fauna de los Valles Pasiegos con vídeos, acuarios y maquetas. Lo mejor son las nutrias, y destacamos también la amabilidad de las personas que trabajan allí.

Al volver a cruzar el río llegamos a lo más famoso de Liérganes: la estatua del Hombre Pez, que junto al Puente Mayor sobre el Miera (al que popularmente, y por error, también se le llama Puente Romano) forma un conjunto espectacular. ¿Conoces la leyenda? La contamos en nuestro artículo sobre Liérganes. Terminamos el paseo admirando su centro histórico, repleto de palacios y casonas.

Tras comer nos fuimos a Santander para visitar la Península de la Magdalena. Hemos estado varias veces en Santander y curiosamente nunca habíamos visitado esta zona, que siempre veíamos a lo lejos. Vimos el Parque Marino, las tres carabelas del Museo El Hombre y la Mar, el espectacular Palacio de la Magdalena y las esculturas que hay por toda la península.

Mención especial merece el parque infantil gigantesco que hay junto a la Playa de Bikinis. Sin duda, el lugar que más gustó a los niños.

Para terminar el día fuimos a las playas de Liencres, repletas de gente por el día soleado, y de nuevo a disfrutar de la piscina del hotel y la minidisco.

Santander - Palacio de la Magdalena

Día 4. Bárcena Mayor y San Vicente de la Barquera

Bárcena Mayor está en el interior de Cantabria. Se llega por el Valle de Cabuérniga, admirando el río Saja y numerosos pueblos, cada uno más bonito que el anterior. Pero a Bárcena Mayor hay que ir a propósito: no se pasa por él, porque la carretera termina en el pueblo. Y merece la pena.

Llegamos sobre las 10h el parking de las afueras estaba casi vacío. Nos fuimos hacia las 13h, y para entonces el parking estaba lleno y por la carretera subían decenas de coches. Por eso, si vas, lo mejor es ir a primera hora, salvo que quieras disfrutar de un buen cocido montañés, el plato típico de todos los restaurantes del pueblo.

Las calles y casas de Bárcena Mayor parecen llevarte a otra época. Es uno de los lugares más bonitos que hemos visto en Cantabria.

Cantabria - Barcena Mayor

Como aún era pronto para comer, volvimos por el Valle de Cabuérniga y nos dirigimos a San Vicente de la Barquera, donde disfrutamos de la mejor comida marinera en uno de sus restaurantes. Eso sí, aparcar en San Vicente también es difícil.

Por la tarde habíamos quedado con una amiga que vive en Cantabria desde hace unos años y a la que hacía tiempo que no veíamos. Con ella visitamos su pueblo, La Cueva, y la vecina y más turística Puente Viesgo, mientras nuestros hijos disfrutaban con los suyos. Hoy cambiaríamos esa tarde por un recorrido completo de un día por los Valles Pasiegos.

Cómo encaja Bárcena Mayor en una ruta según tus días: Bárcena Mayor, en nuestra ruta por días.

Cantabria - San Vicente de la Barquera

Día 5. Paseo en barco por la bahía de Santander y visita a la Costa Quebrada

Nuestro viaje ya iba tocando a su fin, pero todavía nos quedaba mucho por hacer. Empezamos el quinto día en Santander con un paseo en barco por la bahía, que duró sobre 1 hora.

El barco zarpa de los muelles que hay junto a la Plaza de Pereda y recorre la bahía mientras te cuentan historias de los monumentos que se ven y otras curiosidades. A la ida va hacia la Península de la Magdalena y luego en paralelo a las playas del Sardinero hasta el Cabo Menor, donde entra en mar abierto y da la vuelta rodeando la Isla de Mouro y acercándose a la Playa de El Puntal. Nos encantó a pesar del viento. ¡Y de lo que se movía el barco! Y eso que la guía decía que ese día el mar estaba en calma.

Al desembarcar dimos un paseo junto a la Catedral de Santander y fuimos a comer a la Plaza Porticada, una de las más bonitas de la ciudad.

Por la tarde cogimos el coche hacia una de las zonas de la costa más espectaculares de Cantabria, aunque no de las más conocidas: la Costa Quebrada, una zona de acantilados y de flysch.

Aparcamos en el parking de la Playa de la Arnía, donde destaca su flysch, un conjunto rocoso de más de 90 millones de años. Desde allí parte un sendero por lo alto del acantilado hasta la vecina Playa de Covachos, de unos 500 metros. Fuimos andando hasta Covachos y volvimos al parking por las calles del interior. Fuimos por la tarde, después de comer.

El sendero va muy cerca del acantilado, así que hay que extremar la precaución, sobre todo si vas con niños, como era nuestro caso. Así terminó nuestro último día completo en Cantabria.

Día 6. El Nacimiento del Río Ebro y vuelta a casa

Despertamos por última vez en Cantabria y, tras el desayuno, emprendimos el camino de vuelta a casa. Pero todavía nos quedaba una última parada.

Atravesamos el Valle del Besaya por la autovía que une Cantabria con la meseta y llegamos a Reinosa, donde cogimos una carretera hasta Fontibre, el lugar donde nace el río Ebro, el segundo más largo de los que desembocan en el Mediterráneo, solo superado por el Nilo.

Aparcamos y bajamos hacia la Fuentona de Fontibre atravesando un bosque de chopos y fresnos, en un lugar de tranquilidad total, porque estábamos prácticamente solos. Allí emerge el Ebro como un pequeño riachuelo camino del Mediterráneo, y se levanta un monolito de piedra coronado por una imagen de la Virgen del Pilar. Es un sitio bonito y tranquilo, pero con verlo una vez nos bastó: no lo repetiríamos. Así terminó nuestro viaje de 6 días por Cantabria.

¿Merece la pena Cantabria con niños?

Sí. Viajamos con nuestros hijos de 5 y 7 años y ninguna jornada se nos hizo pesada ni larga.

Lo mejor para niños

  • Cabárceno. Cinco horas en coche parando en cada zona de animales, con los teleféricos incluidos. Los niños disfrutaron mucho.
  • Península de la Magdalena. El parque infantil gigantesco junto a la Playa de Bikinis fue lo que más les gustó, y en la zona de El Sardinero encajó muy bien.
  • Costa Quebrada. El paseo de unos 500 metros por lo alto del acantilado, entre las playas de la Arnía y Covachos.
  • El hotel. Una piscina inmensa, programa de ocio infantil y minidisco.

Lo más complicado

  • El sendero de la Costa Quebrada. Va muy cerca del acantilado, así que con niños hay que extremar la precaución.
  • La masificación en verano. Aparcar fue difícil en algunos sitios, como San Vicente de la Barquera. Lo desarrollamos más abajo, en «Lo peor de viajar a Cantabria en verano».

Lo que repetiríamos con niños

Repetiríamos casi todo con niños, sobre todo Cabárceno, la Costa Quebrada, la Península de la Magdalena y el hotel con piscina.

Reunimos los planes con niños de toda la ruta en Cantabria con niños, en nuestra ruta por días.

Lo peor de viajar a Cantabria en verano

Ojo: viajamos en 2021 y, por el covid, había menos gente que ahora. Hoy alguna zona, como la Costa Quebrada, puede estar más masificada.

Nuestros dos viajes a Cantabria fueron en verano, y el de 2021, en julio. Lo que menos nos gustó fue la masificación:

  • Bárcena Mayor. Llegamos sobre las 10:00 o antes y aparcamos sin problemas. A las 13:00 el parking estaba lleno y por la carretera subían decenas de coches. Si quieres verlo casi vacío, hay que madrugar.
  • Aparcar en la costa. Nos costó aparcar en San Vicente de la Barquera y en Comillas, y en la Playa de Langre en temporada alta.
  • Las playas de Liencres. Estaban repletas de gente por el día soleado.

Preguntas rápidas

¿Qué merece la pena visitar en Cantabria?

Después de dos viajes, lo que más recomendamos es Bárcena Mayor, la Costa Quebrada, Castro Urdiales (la villa que más nos gustó de la costa oriental) y Cabárceno con niños. Si tuviéramos que quitar algo de la ruta, prescindiríamos de Fontibre antes que de cualquiera de ellos.

¿Merece la pena Cabárceno con niños?

Sí. Nuestros hijos de 5 y 7 años disfrutaron mucho y no se nos hizo largo. Cuánto tiempo estuvimos y cómo lo organizamos, en el día 2.

¿Cuándo visitar Bárcena Mayor?

A primera hora. Qué vimos a cada hora y cómo fue el parking, en el día 4.

¿Merece la pena ir a Fontibre, al nacimiento del Ebro?

Es un sitio bonito y tranquilo, pero con verlo una vez nos bastó y no lo repetiríamos. Más en el día 6.

Otras rutas por Cantabria

Este viaje fue una segunda visita. Si buscas los lugares clásicos, lee nuestro diario de Cantabria y Euskadi. Y si quieres adaptar la ruta a tus días, tienes nuestra ruta de 3, 4, 5 o 7 días. Para Santander, tienes Qué ver en Santander en 1, 2 o 3 días.

Lugares que Visitar